Las maquiladoras en Los Ángeles, Lucy Siegle, compras impulsivas.


Los Ángeles alberga la mayor base de la industria de ropa de corte y costura en los Estados Unidos, es el centro de la industria de fabricación de prendas de vestir del país.

Solamente en Los Ángeles hay 45 mil trabajadores en la industria de la confección. Se suma a todas las características que desafortunadamente son comunes a lo largo de las fábricas textileras, el hecho de que gran parte de esto trabajadores son ilegales.

Esta es una fuerza trabajadora que trae billones de dólares a la economía y sin embargo, son desprotegidos por completo por la ley y sobre todo en momentos como los que estamos pasando.

Otra característica de su particular circunstancia es que les pagan $.03 centavos por pieza hecha, ahora máscaras, esto hace que reciban alrededor de la mitad de un salario mínimo.

Y como en muchos otros lugares, al no tener derecho a que se les remunere por enfermedad, tampoco tienen los medios para hacerse pruebas y tampoco cuentan con seguro médico por si caen enfermos, muchos se presentan a trabajar aun contagiados poniéndose en riesgo a ellos mismos y a los demás trabajadores.

Los trabajadores de la costura demandan ser tratados como trabajadores esenciales.

Aquí exploramos características especificas de las que son víctimas los trabajadores de la industria textil alrededor del mundo y que se reportadas constantemente.

- Los trabajadores son muchas veces despedidos por no trabajar a la velocidad y productividad requerida

- Trabajadores que pertenecen a sindicatos son despedidos por quejarse

- Hay reportes de que hacen a las mujeres abortar

- En algunos casos no dejan a las mujeres volver a trabajar después de tener hijos forzándolas a trabajar desde casa

- Trabajadores que tienen una emergencia médica son castigados por haber interrumpido la productividad

- Las jornadas de trabajo son generalmente de 6 días a la semana. En tiempos de temporada baja, pueden trabajar alrededor de 7a 8 horas. En temporadas altas hasta 16 horas

- Se ha reportado que trabajadores que están haciendo productos como máscaras y batas para doctores no están siendo proporcionados con equipo de protección para ellos mismos ahora que han vuelto a trabajar durante la pandemia

- Reportamos la semana pasada que a 500 trabajadores en Myanmar, que se quejaron y pertenecen a una unión, los despidieron sin justificación después de quejarse

- Muchas veces se trabaja con hambre y sed, esto es debido en gran parte a los salarios tan bajos y a las horas tan extensas

- Trabajadores sufren de discriminación entre otras cosas por ser mujeres y por pertenecer a sindicatos

- Muchas mujeres trabajan de su casa por que también necesitan cuidar de sus hijos pero muchos de estos empleos, que son informales, son prácticamente invisibles ante la ley lo cual genera que no tengan seguro médico, y sufran aún más por todas las injusticias

- En muchos casos, les cuesta encontrar un nuevo trabajo porque al querer pertenecer a sindicatos, los ponen en la lista negra

- Los trabajadores informaron que si solicitan mejores salarios, se les dice que el trabajo se le dará a otra persona

- En las fábricas de prendas de vestir que permanecen abiertas, muchos trabajadores reportan condiciones de trabajo e instalaciones sucias como baños sin jabón o desinfectante para manos. También se reporta que empleadores han fracasado en implementar prácticas de distanciamiento social.

Para describir con más detalle las circunstancias vividas por los trabajadores de la industria textilera, a continuación derribo dos historias tomadas del libro To Die For de Lucy Siegle, periodista y escritora británica sobre temas ambientales.

Cuenta la historia que una mujer le relató que trabaja regularmente de 7 PM a las 6 de la mañana y que le llamaría el turno de la noche pero que en realidad es solo una continuación porque acaba de terminar un turno que comenzó a las 7 de la mañana y terminó a las 6 pm. Ella dice que esto es muy difícil pero que lo tienen que hacer porque la fábrica les comunicó que ha sido subcontratada para hacer un gran pedido y tienen que acabarlo. Ke Ling (No es su nombre real) recibe alrededor de 92 dlls al mes, tiene una hija de 3 años, su esposo no trabaja y la mitad de su sueldo se va a pagar la renta. Si no paga, se tienen que ir. Ella dice que si necesita comprarle ropa a su hija tiene que pedir dinero prestado.

Otra historia que cuenta Lucy Siegle en su libro es que en la Universidad de NorthUmbria, 60 estudiantes en su primer año en la carrera de moda decidieron hacer el experimento de trabajar en una fábrica de ropa simulada exactamente con las mismas condiciones de una fábrica real, la misma línea de trabajo, la misma carga de trabajo. Desde el inicio, se consideró que era imposible que los estudiantes terminaran su trabajo en el tiempo que generalmente un trabajador real lo realiza y se les permitió que cosieran cada costura lateral en un minuto y 55 segundos. En una fábrica real, trabajadores tienen 48.5 segundos. Este experimento resultó en los estudiantes logrando terminar 95 camisetas en 7 horas y media. Las mismas circunstancias, la misma carga de trabajo y el mismo tiempo en una fábrica real, trabajadores tendrían que terminar 900 camisetas.

Por favor compartan esta información si la encuentran útil. Hay muchos aspectos tan dañinos en la industria de la moda que solo vamos a lograr cambiar mientras más informados estemos.

En este capítulo, exploramos dos temas más.


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